Más empresas morirán por mayor apertura comercial

Víctor Cardoso

La Jornada 14 noviembre 2007

La apertura comercial prevista en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) para 2008 y la posibilidad de que se eliminen impuestos para algunos productos chinos representa una “sentencia de muerte” para cerca de 400 mil pequeñas y medianas empresas (pymes) y la pérdida de al menos 800 mil empleos fijos.

Así lo advirtió el presidente de la Asociación Latinoamericana de Micros, Pequeños y Medianos Empresarios (Alampyme), Pedro Salcedo García, quien afirmó que la situación se volverá todavía más crítica porque unos 4 millones de pequeñas empresas se verán afectadas por la entrada en vigor del Impuesto Empresarial a tasa única (IETU).

Recordó que desde 1994, cuando se negoció el tratado comercial con Canadá y Estados Unidos, las pequeñas y medianas empresas resintieron un impacto negativo y desde entonces han tenido que trabajar a 30 por ciento de su capacidad instalada.

Detalló que los sectores industriales que se verán más afectados con la apertura programada en 2008 están el metalmecánica, el textil, del zapato y del plástico. Resaltó que esto se plantea como un problema grave para el país debido a que las pequeñas y medianas empresas, alrededor de 4 millones, generan alrededor de 70 por ciento del empleo formal y remunerado.

“Existe el riesgo real de que, de 4 millones de microempresarios del país entre 10 y 15 por ciento tendrán que suspender operaciones, cerrar o cambiar de giro para enfrentar la competencia directa y mercancías extranjeras”, dijo Salcedo García.

Esta situación se torna aún más complicada, agregó, porque el gobierno mexicano carece de una política industrial para el sector de pequeñas y medianas empresas y más aún si se le añaden los gastos derivados de administración y contabilidad que entrarán en vigor a partir del año entrante como parte de la reforma fiscal.

“La modificación de los impuestos va a ser difícil (de administrar) incluso para la Secretaría de Hacienda; y si para ellos será difícil, para los pequeños empresarios todavía más porque deberán llevar una doble contabilidad y esto implica mayor ocupación de personal contable y costos administrativos”, señaló.

En el caso particular de las modificaciones fiscales que entrarán en vigor a partir de enero próximo, y en especial el IETU, Salcedo García expresó que “uno de los más caros anhelos” del sector es la simplificación en el pago de impuestos, el combate a la economía informal, así como una mejor proporcionalidad y equidad en la recaudación fiscal.