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Fernando Pescador Milenio 08 noviembre 2007 |
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Señala que la IETU constituye un área de oportunidad en la modernización. La consultoría internacional KPGM reconoció que la reciente reforma fiscal debe cuidar que el sistema fiscal sea simplificado y brinde certeza para ser un destino atractivo para la inversión extranjera. Sin referirlo por su nombre, la consultora señala que el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) constituye un área de oportunidad para hacer más competitivo el sistema tributario mexicano en un contexto internacional. La firma reconoce que México debe cuidar que su sistema fiscal se simplifique y brindar certeza para ser un destino atractivo para la inversión extranjera. La consultoría internacional reconoce que una de las partes centrales de la reciente reforma fiscal, que contempla un nuevo impuesto corporativo que alcanzará una tasa máxima de 17.5 por ciento en 2010, “presenta aún grandes áreas de oportunidad para la competitividad internacional del país en materia de impuestos corporativos”. La tendencia observada por KPGM en países de Europa del Este y el Extremo Oriente destaca “la necesidad de que México ponga mayor énfasis en las necesidades de las compañías internacionales de encontrar sistemas fiscales simples y que brinden certeza en los países en los que deciden ubicar sus operaciones, además de ofrecer una tasa corporativa competitiva. Por tanto, ésta es la combinación que el país debe aplicar para convertirse en un destino atractivo para las inversiones extranjeras y consolidar así su actual prosperidad”, dice KPGM. Asimismo, dice que “las disminuciones constantes en las tasas de impuestos corporativos en Europa y el Extremo Oriente (demuestra) la urgente necesidad de una reforma en materia fiscal en las principales economías de América Latina para poder competir efectivamente en los mercados globales y en la atracción de inversiones extranjeras”, agrega la firma internacional De acuerdo con la información recopilada por KPMG sobre tasas impositivas en los últimos diez años, se observa que mientras el promedio de los gravámenes corporativos en el mundo ha caído 6.1 puntos, de 33 a 26.9 por ciento; las tasa promedio en las 11 economías más grandes de América Latina ha disminuido solamente 1.8 puntos, al pasar de 29.8 a 28.0 por ciento. Agrega que “esta reforma pretende incrementar su base contribuyente, la cual actualmente aporta menos de 11 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
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