SHCP cierra el paso a litigios fiscales

Manuel Pérez Porrúa

Milenio 07 noviembre 2007

Las empresas lo pensarán antes de buscar eludir el pago, advierte la dependencia.

Con el Decreto de Beneficios Fiscales, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público cerró el paso a las empresas que siempre buscan ampararse para eludir el cumplimiento de sus obligaciones fiscales, informó el titular de la Unidad de Política de Ingresos de la dependencia, Manuel Pérez Porrúa

Según el funcionario, con los beneficios que tendrán las empresas a partir del próximo año, cuando el IETU entre en vigor, será muy difícil que ganen los juicios en la Corte y entonces se va a reducir la elusión fiscal.

No hay razón para que los empresarios recurran al amparo o que sigan utilizando las mismas prácticas fiscales agresivas para eludir el pago de impuestos, advirtió el funcionario de la Secretaría de Hacienda.

Como se recuerda, el gobierno federal decretó las reglas que suavizarán la aplicación del Impuesto Especial a Tasa Única (IETU) con lo que compensan los efectos negativos que les acarrea la medida impositiva.

En entrevista con MILENIO, dijo que los incentivos que se darán para transitar en la aplicación del nuevo impuesto de control, producto de la reforma hacendaria, ayudarán a inhibir los amparos en materia fiscal.

Admitió que “sin el decreto públicado sí se hubieran podido producir algunas distorsiones que dieran lugar a un pago de impuestos injustificado en el sentido de que no es proporcional”.

Según datos oficiales, la suerte de la secretaría es desfavorable, porque hasta septiembre pasado la dependencia ha perdido 316 juicios de amparo contra diversos impuestos, 7 por ciento más que el año pasado.

Los datos del Servicio de Administración Tributaria indican que el monto de juicios favorables a la autoridad en primera instancia aumentó 56.1% al cierre de septiembre, al pasar de 19 mil 699 millones de pesos a 30 mil 740 millones de pesos.

Sin embargo, dado que se previeron algunos problemas del arranque del IETU, la autoridad y legisladores atendieron las inquietudes de los fiscalistas mediante este decreto para dar un beneficio temporal a los contribuyentes y evitar así los amparos que se hubieran enfrentado de otra manera.

El funcionario ejemplificó que con las ventas a plazos, como las que se cobrarán en 2008, podría pensarse que tiene una aplicación retroactiva, sin embargo, Pérez Porrua aclaró que con el decreto, queda cancelado ese efecto y “todos los amparos que se hubieren dado por ese argumento de la retroactividad se van a caer”, advirtió.

Pérez Porrúa consideró que los incentivos que se dan mediante el decreto, deben ayudar a que las empresas piensen dos veces sus argumentos para utilizar esa herramienta legal, porque al, final de cuentas no serán válidos en Corte, aunque recordó que cualquier contribuyente tiene ese derecho.

Sobre la posibilidad de que algunos causantes, sobre todo los corporativos que tienen los recursos suficientes para contratar a expertos para que los asesoren y darle la vuelta al IETU, el funcionario anticipó que eso ya no podrá ser porque se trata de un gravamen fácil de ser fiscalizable.

“Con decreto o sin él podría haber incentivos para eludirlo, pero hay que recordar que es un impuesto muy fácil de fiscalizar”, sentenció

Explicó que el IETU no contiene conceptos complicados, pues para calcularlo sólo se consideran las ventas menos las compras que incluyen toda la maquinaria y equipo con una tasa uniforme para todos. “Es un impuesto fácil de aplicar, tan sencillo como el IVA”.

Según el encargado de la política de ingresos, cuando un impuesto tiene muchos enredos, siempre se escoge el más barato, y en el caso del IETU no hay opciones porque está muy clara la obligación y lo que tendería a evadir, en el momento de una auditoría, será descubierto inmediatamente.