El ajuste fiscal ya comenzó

Jorge Oviedo

LANACION.COM 12 octubre 2007

Muchas veces se atribuye a algunos punteros políticos entregar una zapatilla a cada pobre antes de las elecciones. Si el candidato promocionado gana le completará el par. Néstor Kirchner entregó dinero a la clase media por la actualización del mínimo no imponible de ganancias justo antes de los comicios. Y a la clase media baja, por el aumento de las asignaciones familiares. Los beneficiados por la menor presión de ganancias se encontrarán, luego de los comicios, cuando reciban sus haberes de octubre, con que les aumentaron el aporte previsional, con retroactividad al 1° de septiembre. Así perderán parte del dinero recibido por la "generosidad" electoralista. La candidata oficial no pasará a completar el par, sino a que le devuelvan la zapatilla.

El ajuste fiscal se completa con la reforma del impuesto a los bienes personales, que resultó ser un aumento de la presión impositiva disfrazado de un alivio a los contribuyentes. La falta de actualización de los mínimos hizo que quien comprara un modesto departamento de un ambiente quedara alcanzado como "rico". Ahora eso se corrige, pero acompañándolo de un incremento muy importante de la presión para muchos de los que ya pagaban.

El Gobierno parece haberse decidido por no salir a recaudar el tributo entre aquellos contribuyentes para quienes, por la falta de actualización del mínimo, se había transformado en abiertamente injusto. A cambio, decidió aumentarlo entre el 28 y el 60% entre quienes más pagan. Y con retroactividad al 1° de enero, lo que muestra que la actual gestión tiene una situación fiscal mucho menos holgada de lo que dice, y que pasados los comicios deberá comenzar a tratar de recomponer la tendencia creada por un sorprendente aumento del 60% en el gasto público.

Las medidas, seguramente, serán del tenor de las que pedirá el FMI para hacer el acuerdo que será imprescindible para poder normalizar la situación con el Club de París y, además, poder enfrentar la situación crediticia internacional, que no es favorable, por ahora, para la Argentina. ¿Será ése el último ajuste o hay más para después de las elecciones?

Muchos empresarios descuentan que aumentarán las retenciones a las exportaciones de soja, sobre todo teniendo en cuenta que la próxima cosecha podría volver a marcar un récord de volúmenes. Si se hace, se debe anunciar después de que los productores hayan sembrado.

"Es muy contradictorio, porque la candidata oficialista se pasea por el mundo pidiendo inversiones y exige lo mismo a los empresarios locales, pero el Gobierno sigue aumentando la presión sobre el capital radicado aquí", señaló un empresario. El Gobierno parece prepararse para momentos menos favorables. En eso coincide con las expectativas de los ciudadanos y empresarios, que no dejan de empeorar.