Prestaciones se convertirán en sueldo, estima Deloitte

Notimex

El Universal. 18 septiembre 2007, 17:15 hrs

La consultoría Deloitte advirtió que los trabajadores podrían verse afectados por el nuevo Impuesto Empresarial a Tasa Unica (IETU), ya que los patrones podrían decidir transformar las prestaciones laborales en sueldo para evitar el pago de ese gravamen.

El socio del área de Impuesto de Deloitte, Luis Liñero, explicó que después del estira y afloja en el Congreso por la reforma fiscal, los legisladores aprobaron la no deducibilidad de salarios y prestaciones en la aplicación del IETU.

Sin embargo, para "neutralizar" el efecto de esta no deducibilidad en las empresas, se autorizó un crédito contra el IETU por los ingresos gravados, pero hay prestaciones sociales que están exentas de ISR, que podrían resultar afectadas por el nuevo impuesto.

En rueda de prensa, mencionó que las prestaciones sociales que tiene partes exentas de ISR y que podrían verse afectadas por el IETU son el fondo de ahorro, los vales, el aguinaldo, la prima vacacional o el reparto de utilidades.

"Quien está pagando los platos rotos es la empresa, ya que le sale más caro dar prestaciones sociales", dijo al advertir que para evitar el pago del IETU, los patrones podrían decidir quitar algunas prestaciones y convertirlas en sueldo.

Con ello, la empresa podría deducir o acreditar el IETU por concepto de salario, el cual sería gravado al trabajador, y por ello, "eventualmente el empleado podría verse afectado" , ya que al pagar más impuesto por sus ingresos terminaría percibiendo un menor salario.

"Habrá que ver si las empresas deciden transformar las prestaciones exentas en sueldos y repercutir el costo del IETU a los trabajadores, pero también si éstos lo aceptan" , apuntó Leñero.

Por otra parte, dijo que para la firma Deloitte, en el IETU "no encontramos todavía en dónde está el fomento a la inversión y al empleo", ya que el nuevo impuesto no incluye incentivo que promuevan estas dos actividades.

Comentó que se estableció una tasa progresiva para el IETU, de 16.5% en 2008, 17% en 2009 y de 17.5% a partir de 2010, pero la misma ley de este impuesto establece que se podría ajustar la tasa el año próximo, dependiendo de la recaudación que se obtenga.

Asimismo, dicha Ley establece que en 2011 se hará una comparación del IETU respecto al Impuesto sobre la Renta (ISR) para definir cuál de los dos gravámenes subsiste, lo que en su opinión anticipa que a partir de 2012 se mantendrá sólo el nuevo impuesto.

Anticipó que muchos contribuyentes se ampararán contra el IETU ya que presenta grandes desventajas, como la posibilidad de que por una misma actividad se termine pagando tanto este nuevo impuesto como el ISR, o por el impacto que tendrá en las empresas, ya que éstas no podrán deducir los intereses derivados del financiamiento.

Respecto a otras iniciativas, como la que crea el Impuesto a Depósitos en Efectivo (IDE), antes conocido como Impuesto contra la Informalidad (ICE), consideró que deberá complementarse con otras iniciativas a fin de enfrentar de forma importante a la informalidad.